domingo, 13 de enero de 2008

Hoy plancho
-por ver si los estiro-
los escasos recuerdos que me quedan
de aquella vida tibia, luminosa,
que se me va olvidando,
arrinconada,
entre la ropa vieja.

Ya no he sabido hacer más la colada,
se me llenan las ganas de tristeza,
se empapan de derrota
-antes de lluvia-
las prendas que conservo
de tu ausencia.

Hoy plancho
- es por pasar el rato-
y almidono, como si fuera fiesta,
las ansias de vivir, las ilusiones,
quizás algunos versos,
mis quimeras…
pero es inútil, la plancha aún está fría,
la arruga de mi alma me encadena.

4 comentarios:

Natalia Menendez dijo...

la plancha, mi gran enemiga :-)

jordi dijo...

Una pregunta, has conectado la plancha?,

bromas a parte, me ha encantado el poema, los sentimientos fluyen, se reflejan sobre la ropa, sobre las arrugas de los vestidos.

Esperanza dijo...

Gracias, Jordi, siempre es agradable saber que a alguien le gusta lo que haces. Me paso por tu página.

Un saludo

Esperanza dijo...

Natalia, ¿qué tendrá la plancha que nos hace sufrir tanto? jejeje

Un besín