domingo, 14 de diciembre de 2008

imagen: El gran masturbador, de Dalí






Traías mermelada en las pestañas.
Y yo
desayunando salado cada día…

No hay rastro de piedad en la comida.


EM

2 comentarios:

sergio astorga dijo...

Esperanza, nutritivos tus versos, no hay rastros de piedad en su autocrítica.
Un abrazo en otramañana.
Sergio Astorga

Esperanza dijo...

Un abrazo también para tí, Sergio.