martes, 19 de mayo de 2009

DERROTA

Se acabó el caminar buscando nombres debajo de los versos,
que la vida se ríe de nosotros cuando hablamos de hacernos inmortales.

Si es que no estoy, lo siento, para más defunciones.
La próxima la mía.
Y que se deje el viento
de esparcir este polen de abandono
que nos hace soñar que siempre queda
la palabra en la herida.

No seguiremos más que como polvo.

Y es que cuando uno muere nada lleva,
tampoco poesía.

EM

6 comentarios:

sergio astorga dijo...

Esperanza, a pesar de tu nombre, tal vez en el punto final no haya poema, ese es el punto.
Un abrazo punteado.
Sergio Astorga

Esperanza dijo...

Nos guste o no, punto final, Sergio. Ni punto y seguido ni punto y aparte...

Un abrazo

Esperanza

J.Garés Crespo dijo...

Dicho está Esperanza...

"Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado."

Besos.

Esperanza dijo...

Impresionante Quevedo... ¿quién se atreve a respirar después de esos versos?

Un abrazo

Adolfo González dijo...

No tengo la esperanza de loar mi esqueleto, ni de vivir tras la muerte. Bastante tenemos con soportar esta vida, que, aunque sea sólo por comerese una nécoras, merece la pena, Esperanza. Muchos hemos querido a Benedetti. Un abrazo.

Esperanza dijo...

Un abrazo, Adolfo.