A veces se me escapan las palabras de las manos, no dicen lo que pienso, me traicionan y cuentan lo que siento.
Yo las miro, incrédula, extrañada, sigo su vuelo, absorta, con la vista, noto su dardo amargo en la garganta.
A veces las palabras se apiadan de mi, traen a mis labios tu piel, a mi alma tu beso, y luego, absurdas, caprichosas, se alejan con el viento, se giran y me guiñan ese dulce ojo azul que hoy no tengo.
(de Escrito con la a...)
El constipado del sol, con las ilustraciones de Elena Fernández
4 comentarios:
Esperanza, nunca el mundo fue mejor sentido que en los versos de Emily.
La traducción es fantástica.
Un abrazo meditado.
Sergio Astorga
Un abrazo también para tí, Sergio.
Magnífica escritora, de las que dejan huella. Un abrazo.
Por cierto sigo leyendo tu obra y me gusta muchísimo.Un lujo leerte
Gracias, Marisa. Un lujo para mí que me visites.
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