viernes, 1 de agosto de 2008

Nada que encontrar...

XI


No busques...
bajo granos de arena infinitos
caracolas marinas
que te arrullen
y te pinten sonrisas de mar,
(hallarás, tal vez,
lágrimas de espuma,
nada más)

No busques
tras cortinas de viento onduladas
la caricia que deje en tu piel
el calor
de esa huella que nunca se va,
(hallarás, tal vez,
el dolor que te quema la piel,
nada más).

No busques
sobre el dorado tapiz de la tierra
ese pétalo dulce y suave
que bese tus labios,
ya no está.
(Hallarás, tal vez,
una espina en la rosa...
nada más)

No busques...

No hay nada que encontrar...

EM

2 comentarios:

Avilés dijo...

Lo siento, he leído el poema varias veces y no soy capaz de ver qué itención le das a los paréntesis de las tres estrofas: "(Hallarás, tal vez,...)" Creo que el poema podría, perfectamente, prescindir de ello.

Esperanza dijo...

La mayor parte de las veces los paréntesis en mis poemas son la confidencia en voz baja que se dice al oído. Tal vez se pueda prescindir de ellos, pero yo los he puesto ahí en su momento y prefiero dejarlos así.
Gracias por tu interés.
Por cierto, me gustaría poder llamarte por tu nombre. El anonimato me gusta poco.
Un saludo