lunes, 25 de abril de 2011



Del 26 de abril al 2 de mayo se celebrará en Avilés la Semana de la Literatura y la Edición independiente (SELIN).

Mis poemas estarán presentes en dos de las muchas actividades que se realizarán esos días: por un lado participaré en un recital con Natalia Menéndez y Sofía Castañón mañana 26 de abril a las 20.30 en El Cafetón (calle del Sol, Avilés) y el viernes 29 de abril en la Casa de Cultura, también a las 20.30 se interpretará el concierto "Rapsodia asturiana", con piezas inspiradas en poemas originales de Natalia Menéndez, Sofía Castañón, Esperanza Medina y Aurora García Rivas. Compuestas por María de Victoria, Rubén Díez, Damián Sánchez, Miguel Ángel Prida, Miquel Ortega y Pablo Laspra. Serán sus intérpretes Intérpretes:Rubén Díez (piano), Pablo Romero (tenor) y Yolanda Secades (mezzosoprano).

El acto se reseña en La Nueva España y La Voz de Avilés

martes, 19 de abril de 2011

Poesía en el Valey

El pasado doce de abril Antonio Gamoneda estuvo en Piedras Blancas, cerrando el ciclo "El tiempo al otro lado: poesía y pintura en Valey".




Amor

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

Antonio Gamoneda

lunes, 4 de abril de 2011

cuatro de abril

AL DUEÑO DE LOS TRENES DE MI INFANCIA: MI PADRE.

Viajábamos en tren
(la catenaria fue siempre una palabra misteriosa),
dominabas el mundo de mi infancia,
las vías, los andenes y las máquinas:
inglesas, japonesas,
el mito de las que no pudieron
subir de nuevo el puerto…
¿Caducan los recuerdos?
-no lo sé-
las lágrimas, compruebo, no caducan.

¡En qué orfandad la muerte traicionera
me viene acomodando!
Me acecha tan de cerca
que, a veces,
puedo sentir su aliento a mi lado.

Tal vez la catenaria redentora
me encarrile de nuevo
y vuelvas a ponerme una moneda
-en la vía-
al paso de algún tren de pasajeros.

EM

sábado, 2 de abril de 2011

Nueva librería de Pintar-Pintar

Con los tiempos que corren es una auténtica proeza abrir una librería, y más si está dedicada a la literatura infantil, por eso es una magnífica noticia que la editorial asturiana Pintar-Pintar haya abierto una librería en Oviedo.



Está en Plaza Concha Heres, 3 Bajo, Oviedo.



Se puede ver más en este enlace: Pintar-Pintar, que es de donde yo he copiado las fotos.



Ángela, Esther, os deseo mucha suerte con la librería, vuestro trabajo editor garantiza el éxito.

sábado, 19 de marzo de 2011

el acto de ayer de la Asociación cultural Cauce del Nalón



Ayer disfruté mucho en el acto de presentación de "Armadura de azúcar" que organizó la Asociación Cauce del Nalón. Son unos inmejorables anfitriones, mi agradecimoento por ello y por la necesaria labor de animación cultural que realizan. Me sentí muy cómoda tanto en la lectura como en el diálogo posterior con el público. Gracias también a todos los asistentes y a su interés por la poesía.



Quiero agradecer especialmente a Javier García Cellino su atenta y afectuosa mirada al libro.

Una tarde realmente memorable.

martes, 15 de marzo de 2011

"Armadura de azúcar" en La Felguera



El próximo viernes, 18 de marzo, se presentará "Armadura de azúcar" en la Casa de Cultura "Alberto Vega" de La Felguera, con la presencia del escritor Javier García Cellino, al que agradezco la reseña dedicada al libro en La Nueva España del domingo pasado.
El acto ha sido organizado por la Asociación Cultural Cauce del Nalón.

miércoles, 23 de febrero de 2011

José Gares Crespo ha tenido la gentileza de hacer una reflexión sobre mi poesía y luego publicarla en la revista Cinosargo.

Reproduzco aquí el artículo:





LA POESIA DE ESPERANZA MEDINA. [por J.Garés Crespo.]

Encontrar la palabra justa, la adecuada para que en el texto poético proyecte el significado deseado, modificándose en el interior de un sintagma, sin apenas adjetivos que introduzcan quizá nuevo matiz, pero también probablemente confusión, pérdida de nitidez, es el trabajo que Esperanza Medina realiza y nos propone en sus poemarios. En boca de la poeta, las palabras, “las limpio con mimo, las coloco y las recoloco de maneras diferentes, las deslizo en los poemas y espero, reteniendo el aliento, que a algunos de vosotros os hagan cosquillas de nuevo, como si estuviesen recién estrenadas”.

Mucho se ha hablado del parecido comportamiento de la publicidad y la poesía en cuanto a la manera de comunicar. Tanto en una como en la otra si el receptor sólo encontrara en ella lo que espera, lo que conoce previamente, o sea, la redundancia por habitual, no recibiría propiamente información, ya que ésta se da sólo en función de lo inesperado, de lo imprevisible, de la sorpresa. A esta conclusión llegó Yuri M. Lotman, añadiendo: "Buena poesía es la que contiene una información poética, o sea: aquella cuyos elementos son a la vez esperados e inesperados. Sin lo esperado, es decir, sin el puente que el código tiende entre el emisor y el receptor, el texto no podría cumplir su función comunicativa. Pero sin lo inesperado, el texto sería completamente trivial y su información sería nula”.

E. Medina, para sorprendernos, para llegarnos, utiliza un tratamiento del texto poético que sorprende, justamente por lo que rompe. Extrañamente, no rompe con el discurso del habla natural, no nos sorprende con un lenguaje poético de significados o símbolos excesivamente fuera del habla habitual, sino al contrario, con una gran sensibilidad, recoge detalles, aspectos aparentemente mínimos del mundo y lejos de la imaginería en el que se mueven la mayoría de poetas anteriores a su generación, y aun muchos de la suya. Desde esa cotidianeidad de la palabra y del significado, nos presenta la estética de lo pequeño, de lo mínimo, del detalle. Probablemente es el mayor logro de su discurso poético. Y como todo lo aparentemente sencillo, es trabajoso, difícil de conseguir, muy elaborado, evitando caer en el universo de la prosa, y Esperanza Medina lo consigue.

Decía Wittgenstein, en una carta a un amigo: “mi obra se compone de dos partes: de la que aquí aparece, y de todo aquello que no he escrito”. Otro tanto decía Althusser en su estudio sobre los Grundisse de Marx, respecto a lo que un texto dice y oculta. También en la mayor parte de las obras poéticas se insinúan, en muchas ocasiones, ideas y reflexiones que apenas asoman en el texto poético. Este es el juego intelectual que Esperanza Medina nos propone y que, una vez hecho el esfuerzo, tiene el premio de entrar en un rico y muy personal mundo, el de una poeta en plena madurez de creación.



J.Garés Crespo.


El artículo completo puede verse aquí


Gracias a José Garés Crespo y a Cinosargo por su atención.