lunes, 7 de enero de 2008

por el valle... el tren de cercanías (¡tan lejos!)


CERCANÍAS ( Cristina Peri Rossi )
No necesito ir muy lejos
para soñar
Un tren de cercanías me basta
Unas vías herrumbrosas que corren
al borde del mar
y ya me siento en otro mundo
Mi ignorancia de la nomenclatura
me permite bautizar con otros nombres
Mi ajenidad
-soy la extranjera, la de paso-
es la ciudadanía universal de los sueños
( Cristina Peri Rossi, de Estado de exilio )

domingo, 6 de enero de 2008

"El abrazo", de Gustav Klimt




Tu cuello es un imán para mis brazos,
estériles
si no anidan en tu nuca,
autómatas dolientes de rutina,
secuestrados del tiempo y del espacio
en el que tú dominas.

Mis brazos
olvidaron esos nombres
que nombran los objetos y las cosas,
sólo un nombre comprenden,
y es el tuyo,
… único que no nombran.

Rodean,
bloquean,
aprisionan
la nada que resume la materia,
aquella
que no es nada
si en ti no se recrea.

sábado, 5 de enero de 2008

Me gusta contar cuentos... éste es para Elisa





PARA ELISA...


En un país lejano
vivía una princesa,
con sueños en los ojos
y en las manos promesas.

Tenía un arco iris
a la puerta de casa,
del que colgaban flores,
estrellas, albahaca...

La pequeña princesa,
torpe, frágil, hermosa,
se pinchó en una mano
recogiendo una rosa.

Las lágrimas rodaban
por su piel de alabastro,
saladas e insolentes,
corrían a sus labios.

Los colores, hermanos
de aquella niña buena,
bajaron uno a uno
a consolar su pena.

Las flores, las estrellas,
incluso la albahaca,
se descolgaron dulces
para lavar su cara.

Pero llegó el milagro
“curatodo-dolores”:
un beso en aquel dedo
que la rosa pinchara.

La madre y la princesa,
cogidas de la mano,
buscaron margaritas,
e hicieron dos guirnaldas.

(que la acompañe en esta noche de Reyes)

viernes, 4 de enero de 2008

desde "La Campa" de LLaranes, años 80









Cuando Natalia Menéndez utiliza las palabras recrea laberintos de metáforas por los que me gusta transitar, a veces en un tiempo que, sin saberlo, compartimos.




El paisaje impreciso de mi infancia
construye monstruos de acero colmados de tiempo.
Regresa el perfil de gasómetros
de dos tonalidades ya desgastadas,
que eran colosales titanes derribados por un ilustre guerrero.
Entre cortinas de raso se despide el aguacero.
Se abre la ventana de la memoria, esa a la que apenas llego de puntillas,
Un ojo centinela que observa el patio del colegio,
por entonces amparo de los infantes
y que ahora con nostalgia traza
el débil recuerdo de caprichos de dulces, juegos de niños
y flores silvestres ya deshojadas.
El humo acostumbrado de la fábrica
escribe los nombres de aquellos que crecimos allí,
estrépito de risas inocentes que anidan en el recuerdo
como aves cuyos latidos regresan año tras año
con su vuelo rasante que anuncia lluvias.
La casa donde crecí ya no huele a aceite caliente y a sales de baño.
Lo que queda de esa niña es más incierto
que atrapar a una sombra.

(Natalia Menéndez, de Las virtudes cardinales)

jueves, 3 de enero de 2008


Unos labios húmedos
y cálidos
depositan un beso al infinito,
y el infinito tiembla,
y su piel, nebulosa,
sacude a las estrellas
y cada una de ellas, juguetona,
le lanza un beso al mar que está más cerca,
y cada gota de agua se revuelve
y corre hasta la arena,
allí duerme tu piel, ajena a todo,
tibia, lejana y seca...
y el beso,
el beso mío dado al aire,
la toca y la despierta.

miércoles, 2 de enero de 2008

Recordatorio...


El poeta quiere ser águila.
El águila no quiere ser poeta.
Gloria Fuertes

martes, 1 de enero de 2008

SONATA ( Guillermo del Pozo)

Apoyado en la barra de las palabras
apuro las últimas gotas de un verso
inacabado.
Consonantes, pronombres y adverbios
quizás de lugar, modo, cantidad de amor
que se desvanece en la sombra nocturna.

¿Cómo olvidar la suavidad de tus tildes?


Aquellos puntos suspensivos aún permanecen
En el cuarto trastero para cuando vuelva.

Apoyado en la barra de las palabras
busco unas rimas en los bolsillos
para echarlas a la máquina y que suene
la canción que–un día-construimos.

¿Cómo olvidar la metáfora de su espalda?

Bailo-solo-esperando que vuelva
Envuelta en poesía y olivos.


( de Segundos fuera )